El 3 de noviembre se conmemoró el vigésimo cuarto aniversario de la reactivación del volcán El Reventador, un evento ocurrido en 2002 que es considerado uno de los fenómenos vulcanológicos más significativos del último siglo en Ecuador. La erupción, que superó en magnitud a otros eventos volcánicos registrados en la región, generó una columna de ceniza y materiales que alcanzó los 17 kilómetros de altura. Este material volcánico afectó no solo a las provincias de Napo y Sucumbíos, donde se ubica el macizo, sino que también se dispersó hasta alcanzar la ciudad de Quito. Expertos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional señalan que este volcán, junto al Sangay, mantiene una actividad eruptiva constante en el territorio nacional.
Source : El Comercio (EC)


