La historia de los grandes descubrimientos suele estar marcada por el azar, tal como ocurrió con la fermentación del vino o la invención del proceso de enconchado en la industria chocolatera suiza. De manera similar, investigaciones arqueológicas han confirmado que el chocolate no fue una invención aislada, sino un hallazgo vinculado a la región amazónica de Ecuador. Los estudios científicos respaldan la tesis de que este producto tiene sus raíces en dicha zona sudamericana, desmitificando nociones previas sobre su procedencia. Al igual que otros hitos alimentarios que surgieron por casualidad o procesos naturales, el cacao ecuatoriano se posiciona como el precursor histórico de este alimento global, consolidando a la Amazonía como el epicentro donde comenzó la tradición del chocolate hace siglos.
Source : El Comercio (EC)



